Se ha convertido ya en un fenómeno habitual en la Serie A italiana ver cada vez a más equipos transalpinos utilizando este esquema, el 3-5-2, con mayor o menor éxito. Si en Italia no hay dudas sobre la eficacia de esta formación, fuera del país "del catenaccio" existe un tendencia a calificarla de "ultradefensiva", pues consiste en jugar con tres centrales y dos carrileros, por lo que en posiciones de defensa puede convertirse en una zaga de cinco. Yo no creo que se trate de un sistema propiamente defensivo, simplemente es cuestión de los jugadores que utilices en las diferentes posiciones, principalmente en cuanto a carrileros y centrocampistas se refiere.
Si los jugadores de banda son laterales de marcada vocación ofensiva, o extremos con capacidad de trabajar en banda, el resultado será siempre de una situación de ventaja en ataque, con subidas constantes y aperturas en ambas bandas, y un apoyo a la zaga. Esto se traduce en solidez defensiva y superioridad en ataque. Esta posición implica un considerable desgaste, por tanto, los jugadores que se empleen en ella deben tener una buena preparación física, para mantener la eficacia del planteamiento. Un ejemplo de equipo que utiliza este esquema con laterales ofensivos es el Napoli, que cuenta con Maggio, internacional italiano, en la derecha, y Zúñiga, habitual en la selección colombiana, en el costado opuesto.
En cuanto a los centrocampistas, un pivote con buena salida del balón -cada vez hay menos, eso es cierto- acompañado por dos interiores con llegada al ataque formarían el trío ideal para un equipo que quiere mandar durante el partido. Un ejemplo perfecto, por no decir el único, de centro del campo que cumple estas características es el formado por Pirlo -el mejor regista del mundo-, Arturo Vidal y Marchisio en la Juventus de Turín, máximo exponente de como jugar -y ganar- dominando los partidos, con un buen trato del balón y empleando el 3-5-2.


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